Wednesday, October 06, 2004

Váyanse a la misma m....

De pronto un crítico de rock se ve involucrado en una banda y está presto a tocar sin tener la más remota idea de lo que pueda suceder. Nunca en su vida ha tocado un bajo.
La historia empezó un jueves en una reunión. Cinco amigos con inquietudes similares se juntan y deciden armar una banda de rock, entre ellos el crítico quien nunca había tenido una, a diferencia de los otros (pero que siempre soñó con tenerla, el espejo de su cuarto puede dar fe de ello).
—Ya, yo puedo tocar el bajo —dice.
—Muy bien, entonces ya tenemos una banda. Tocamos el sábado en un concierto en el centro— responde el chino.
—Ah, pero cómo, tan rápido?
Todos los integrantes de este colectivo son o han sido devotos de los sonidos más brutales, por lo que esperar que el resultado tenga algún matiz cándido es imposible. La banda es aceptada para tocar en dicho concierto, los nervios acechan, lo que empezó como un juego se va convirtiendo en una pesadilla.
—Hay que ensayar al menos —dice el crítico, quien se muere de miedo de estar del otro lado.
—Está bien, está bien, ensayaremos— señala el chino, quien ahora parece ser el asustado.
Y así se hace. Una hora antes del show la banda está tocando en una sala de ensayo. El crítico no la hace tan mal en el bajo,
—Ufff—se dice interiormente, algo recuerda de sus esporádicas clases de guitarra.
—Está bien, creo que puedo defenderme—vuelve a decir.
Por momentos el ensayo tiene olor a desastre, a catástrofe absoluta, no tiene sentido, esto no es música. Pero pensar en eso es más excitante aún. Cada uno hace su catarsis personal que degenera en catarsis colectiva. Paran.
—Tuvo sus momentos, eh, hay algo, un instante que fue mágico— dice uno de ellos.
Están listos, la banda se prepara para ir a tocar y patearle los traseros al público. Un concierto puede cambiar el mundo, recuerda el crítico de rock. Llegan al lugar hechos unos gansters y van a asesinar a un traidor.
—Se ha cancelado, nos fallaron los equipos— les dice el chato
—Qué?!!!!!— Dicen al unísono.
—No puede ser— dice el crítico, escondiendo un claro gesto de alivio.
—Ya se fueron las bandas, no va pasar nada. No tenemos batería, dice el chato organizador.
—No importa, tocamos igual— habla esta vez el gordito — tenemos nuestros instrumentos y cables, podemos conectarlos directo a la consola del local, pondremos bases en reemplazo de la teba.
—Normal, dice el organizador.
Y así, la banda emprende el reto de levantar el concierto, mueven las cosas, se las ingenian, nada los puede parar, no hay obstáculo que no puedan superar. Y finalmente, cuando ya está todo listo, tras un largo trajín, contemplan la obra de arte que brilla delante de ellos: un escenario con todo preparado para tocar. Es increíble, se abrazan de felicidad, es un momento especial.
Se le cede el turno a un amigo que también iba a mostrar lo suyo esa noche, el único que quedó. Él abre a la banda, un digno telonero. Su sesión termina, entre aplausos. Y así llega el gran momento.

*

No miraron al público mientras tocaban. Exactamente no saben que pasó, de pronto la gente se empezó a ir, tampoco eran muchos los que quedaban. Pero un gruesito de gente permaneció, observándolos, totalmente desconcertados. ¿Acaso se estaban burlando de ellos?
El concierto duró apenas 17 minutos, todo era caos, ruido y gritos. Cada quien hacía lo suyo, lo que mejor podía. No había estructura, era música catastrófica, era peor que cualquier cosa. No se habían trepado para tocar bien y complacer, se habían trepado para demostrar que podían hacer lo que les daba la gana en el escenario. Si querían subían y tocaban, si querían subían y no tocaban y se cepillaban los dientes, como así hicieron en determinado momento. Ya no importaba nada.
Hay conciertos que quedan en la memoria porque nos hicieron sentir increíbles, uno se siente atravesado por el sonido y tiene la sensación de haber tenido sexo con un extraterrestre. Es indescriptible en realidad. Pero nada puede compararse a esa única experiencia de ser un cualquiera y ser de pronto ese extraterrestre. Y de haber demostrado arriba de un escenario lo banales que somos, lo torpes que somos. No para arrancar risas, porque esa noche no se escuchó ninguna, sino para patearle el trasero a ese público que sólo quiere que se lo tiren.

Wednesday, September 29, 2004

Como va la segunda carrera

Bien, Mauricio (super8, para mayores referencias, diseñador de Autobús) acaba con su tesis de arquitectura el miercoles que viene. A partir de esa día su mente estará limpia absolutamente y empezaremos de lleno con el diseño del numero 2 del fanzine (para lo cual ya anda reclutando ayudantes que se encargarán de recortar las toneladas de revistas que lo deberé llevar). Ya está casi todo terminado (en realidad, a última hora me puse a hacer un par de reseñas más de discos que recién han aparecido). Debo decir que este numero será necesariamente mejor que el primero, por muchas razones, en principio porque hay ilustres colaboradores (me reservo sus nombres, pero son archiconocidos en la blogosfera), y bueno, porque esta vez Autobús ya no proyectara esa imagen indie que tuvo el primer número. No, ya no más, botamos a puigross del staff (remitirse a su olvidado blog http://mundoberbil.blogspot.com/). Pero eso no significa que no se hable de tal o cual banda, en realidad, es sólo que este numero está equilibrado. Ahora si hay un poco de todo, ahora si hay más machete, nada de consideración, ni con las bandas ni proyectos peruanos (siempre constructivos, por un caso, no botamos billis gratuitas, para eso está el blog).

Y bueno, el disco que vendrá esta vez también es una sorpresa, un recopilatorio con las más representativas bandas del indie latinoamericano y español (ajá, me vuelvo a reservar los nombres, pero ya sabrán quienes son). Como con el disco que vino en el primer Autobús, este también es muy variado, hay desde post rock, psicodelia, indie pop, noise, indietronica, garage, etc, etc. El título del disco aun no lo sé, pero creo que aludirá a las nubes y a los aviones, dos cosas que nos gustan mucho.
Respecto a Buh records, se vienen pronto dos discos, el tercero de Liquidarlo Celuloide. El otro, es una sorpresa.
Y bueno, no creo que tenga tanto tiempo de postear, ya que ando metido en el fanzine, así que estaré algo ausente, pero me daré un tiempo.
No dejen de leer el blog de hunter, de lo mejor que he leído últimamente, esa chica, si que escribe con huevos: contralascuerdas.blogspot.com

Wednesday, September 22, 2004

Instrucción del día

Coja una guitarra y toque su canción favorita, luego regrese al inicio de esta oración.

Tengo miedo

Un amigo mío anda aturdido tras oír los resultados de su tercer disco. Escuchar su propia obra lo enferma, lo descompone. Tal vez porque su música es sumamente agresiva, narcótica y descontrolada. Al parecer le asusta reconocerse en ese disco.
Es extraño, hay días, me ha pasado, en los que parece que todo está mal, todo se ve un desastre, nos llenamos de una energía negativa eufórica tan negra que nos resta toda posibilidad de conciencia, uno pierde el control en cierto modo. Pero luego pasa.
Tras salir de una crisis así algunas buenas ideas me salieron, y pensé y acepté que esta es una época sin ídolos, sin nadie en quien creer, con todos los relatos por el suelo, y que la única verdad, aquella de la que no puedo dudar, es justamente aquella que se libera de esas dimensiones que uno no puede controlar.
Que el resultado de una obra personal sea tan intenso que logre descomponernos o logre llenarnos de pavor hacia nosotros mismos es un triunfo, es porque realmente algo se ha liberado, una verdad que tal vez aún no entendemos y por eso nuestro conflicto.

Esto me hace recordar (no se si tenga que ver o no pero igual vale la pena saberlo) aquel ensayo de Glauber Rocha, La estética del sueño, en donde decía que el irracionalismo liberador es la más fuerte arma del revolucionario.

“la existencia descontinúa de este arte revolucionario en el tercer mundo se debe fundamentalmente a las represiones del racionalismo.”

Tal vez todo sea tan sencillo como decir que 1 + 1 = cama.

Saturday, September 18, 2004

Craig Barrett y una grabación perdida de Voz Propia

Por estrictas razones de trabajo ayer tuve que asistir a la conferencia de Craig Barret, todo un visionario de los negocios en la era digital. En realidad asistir a esta conferencia ha sido una experiencia que tal vez nunca olvide. Craig Barret era casi una estrella pop. el lugar donde se realizó la conferencia (el Zoom de la Universidad de Lima) parecía el más moderno estudio de televisión jamás edificado en el Perú. Computadoras, tipos con celulares yendo de un lugar a otro, cámaras, luces, dos pantallas y un escenario que me hizo recordar por un instante un concierto de David Bowie. En fin, pompas al margen, importa lo que este señor dijo.
Su idea es que los recursos naturales han dejado de constituir el eje de la economía para darle paso a los recursos que genera la tecnología de la información. El conocimiento es el principal capital. Eso es cierto. Para él, es necesario incorporar los recursos informáticos al mundo de los negocios. Tiene razón, no hay que ser muy inteligente para aseverar eso. El problema era la forma como enfocaba el asunto. Viene desde el título mismo de la conferencia: Tranformación digital para un Perú Competitivo. La idea no es hacer bien las cosas sino sacar ventaja del otro, aligerar el trabajo pesado utilizando tecnología informática, disminuir el error humano, tener la sarten por el mango, etc. Puso como ejemplos a la empresa peruana topy top y a la tablista sofia mulanovich (quienes dieron su testimonio), quienes han salido adelante gracias a los recursos informáticos y se han convertido en número 1 en su campo (en realidad el caso de sofía no cuenta, si apareció allí es sólo porque es campeona mundial y supongo que la empresa que organizó este evento - Intel – buscaba identificar la imagen exitosa de sofia con el discurso de Craig, y de su compañía, de ahí que al preguntarle a la tablista como la tecnologia la habia ayudado, sus respuestas fueron simpaticas pero poco inteligentes: “puedo enviar mails a mis amigos, editar mis videos, bajar musica” la pregunta es: eso la hace mejor tablista?).
La competetividad es uno de los grandes males de esta época, nadie da una pisada sino sabe quien lo hace al costado, de pronto surge una dependencia por el camino del otro, no por el éxito sino por como aplastar al otro. en la era de los negocios digitales el lema es el canibalismo, cómete al otro y habrás triunfado. En el fondo Craig vendía la idea de que ser peruano no implica que no puedas entrar en competencia con el mundo, no importa de donde eres sino lo que sabes, así que desde aquí o desde las antillas puedes traerte abajo al otro si lo quieres.

*

Tengo en mente esto mientras escucho unas grabaciones inéditas de Voz Propia, una legendaria banda peruana de post punk surgida en los años ochenta (ya me extenderé más en otro post). El cd recopila grabaciones tanto en estudio como en vivo. Figuran tomas de su debut en la U. De Lima, en el mítico Magia, en Chauffeurs, en la Feria del hogar, en la Casona de Barranco y la No Helden. Vale el esfuerzo de quien está detrás de este compilado, quien promete poner en circulación conciertos y rarezas de bandas fundamentales de los ochenta como Disidentes, Flema, Delirios Krónicos, T de cobre, etc, etc.

Suena un tema de Voz Propia, “Espejo quebrado” donde Miguel Ángel Vidal canta: “Maquillarte no podrás, frente al espejo te verás vomitando, hasta morir, hasta morir”

Respuesta a un comment

Iba a responder un comentario pero quedó tan largo que mejor lo reproduzco en el blog:

Si pues, es cierto, lo que más abundan son los relatos y los medios. Creo que la buena crítica de rock siempre será importante y necesaria pero también creo que los tiempos cambian las cosas. Tal vez tengo un marco de referencia diferente y he crecido dentro de una generación que si en algo se caracteriza es en su falta de compromiso. La idea de tener una publicación me parece importante, porque es un espacio para el debate, para la manifestación, es totalmente necesario, no cabe duda. Pero tal y como se dan las cosas en el perú, una revista de rock es insuficiente en la medida que esta se ciña a ejercer la crítica de rock como periodismo musical, como carrera de caballos de quién tiene la primicia o quien la mejor entrevista, en pura egolatría. En el Perú, lo sostengo y lo sostendré hasta el final, las revistas de rock han tenido una influencia mínima, el crítico de rock en el perú como presencia cultural no existe, ni como ícono, ni nada, no hay. Ahora, eso tiene que ver con muchos factores, es parte de un círculo vicioso también, el rock no es algo que tenga un arraigo popular(pero sí bastante significativo e importante). Los circuitos underground en el Perú (en donde más se experimenta) están como a la deriva, no tienen apoyo de ningun lado, no hay entusiasmo entre las mismas bandas, de pronto todo se ve como un terreno baldío. De ahí que yo sienta importante tomar otras medidas, las revistas están bien, es bueno que estén, me parece genial que aparezcan más y más, pero eso no tiene su correlato, no hay una escena que las sostenga, al final las revistas terminan atomizadas, y lo ideal sería que formen parte de esa movida que promueven. Ok. No es justo pedirle a los críticos que hagan toda la labor pero alguien tiene que hacerlo. Me parece necesario tomar la iniciativa de involucrarse con las bandas de otra manera. Hacer conciertos, producir discos. Me parece una labor que aquí nadie está dispuesto a asumir. Pero en fin, es sólo una idea romántica mía. Un crítico de rock debería ser como un curador de arte, debería poder ampliar sus facetas. Yo veo el futuro así. ¿Acaso para marcar coordenas, establecer puntos de relación entre bandas y estilos, recuperar la visión de ciertos movimientos musicales, reivindicar el hecho de que la música puede ser importante cuando apunta al cambio, sólo se logra escribiendo? No estaría tan seguro de eso en el Perú.

Monday, September 06, 2004

Fuera del papel

En realidad, luego de internet, de los blogs y de tanto trafico musical, es logico que las revistas de rock atraviesen por una seria crisis de formato. ¿Para que diablos sirve una revista de rock? He pensado en eso porque tengo una y porque, tras pensarlo mucho, creo que todo esfuerzo es inutil si una revista de rock se queda en la teoria, en el texto sobre el papel. La critica de rock no deberia ser unicamente un oficio de escritorio. No digo que aquello este mal, porque es necesario que se escriba y que haya publicaciones porque de todos modos estas permiten dar a conocer mucha musica, sin embargo, limitar la critica de rock solamente al oficio de escribir me parece esteril. La critica de rock deberia ampliarse, deberia ser propulsora, generadora de movidas, diseñadora de situaciones, deberia tener un correlato real, materializar aquello de lo que habla. En ese sentido, el critico deberia pensar en ejercer su oficio en la produccion. Y el critico deberia desaparecer de esa manera.
Siempre hemos pensado en el critico como mediador entre la musica y el publico, en puente entre el arte y la gente. Pues no, el critico de rock deberia desaparecer. Y eso sólo lo logra la realizacion de un concierto o la produccion de un disco. Ya que con eso se efectua esa conexion entre la musica y el publico de manera directa (que hemos dicho, define su oficio), siendo ese un encuentro que el critico ha decidido. Un concierto organizado por un critico de rock deberia ser el mejor articulo que este podria hacer.

Wednesday, August 25, 2004

Electrónica melódica

Poco es lo que se sabe de Arturo Ruiz del Pozo, un músico electrónico peruano, estudiante de la Royal college of music durante los años setenta. Recuerdo haber oído una cinta suya hace como 10 años, cuando mi madre tenía por costumbre llevarme a un templo Krishna para purificar nuestro espíritu (aunque en el fondo era para comer jalaba). A sólo unos metros del templo había un ambulante que ofrecía a la venta casettes piratas de bandas sonoras y música new age. Por aquel entonces me había pegado de los soundtracks de Vangelis y por extensión de algunos músicos new age, que escuchaba en casa, entre inciensos de colores e historias de reencarnación que un amigo de mi madre solía contar. Este amigo solía dejar en casa cintas de Kitaro, Vangelis, Morricone, Jarre, Loreena Mackeenit, Himekami, etc. Algunas cosas me gustaban, otras me parecían terriblemente aburridas y pretensiosas (muchas de las cintas de Kitaro por ejemplo, quizá sólo el Silk Road y el Kojiki salvaría del fuego). El caso es que recuerdo haber visto entre las cintas que el vendedor ofrecía, una de Arturo Ruiz del Pozo llamada En el Bosque. No me la compré, ya que al verla recordé que esa cinta estaba en casa hacía buen tiempo. Me intrigó volver a escucharla, ahora que ya estaba más metido en el mundo de las bandas sonoras y conocía, más o menos a los principales representantes de la música new age. La cinta recopilaba temas inspirados en músicas ancestrales de la sierra y selva peruana pero haciendo uso de sintetizadores. Ni fu ni fa. No era malo, tampoco bueno, era simplemente un álbum con un fin claro: vender, servir de almohada y explotar al máximo su exotismo.
Le perdí el rastro a Arturo Ruiz del Pozo, nunca más supe de él, hasta muchos años después cuando me empecé a interesar por la música electrónica peruana y por tratar de conocer sus antecedentes. Y resulta que Arturo Ruiz del Pozo tenía un lugar clave.
En realidad, no es mucho lo que tengo o puede decir de él, pero puede resultar de ayuda la información que está adjunta en el folleto del concierto que realizó ayer en un bar limeño, junto al argentino Ricardo Dal Farra y el maestro Edgar Valcarcel, luego les doy mis impresiones del concierto.

Arturo Ruiz del Pozo, Mmus.

Autor y Compositor peruano, solista de acordeón Piano y Sintetizadores. En Lima estudió con Andrés Sas, Lily Rosay, Miguel Donoso y Edgar Valcárcel. Logró el nivel académico de arreglista en el conservatorio Nacional de música de Lima, gracias a una beca del consejo Británico, continúa sus estudios musicales en el Royal college of music, de la universidad de Londres en la especialidad de Composición de música concreta, electrónica y música para Cine, con la tutoría de Lawrence Casserley y Kenneth Victor Jones.
En 1978, luego de aprobar los exámenes requeridos y presentar un portafolio de composiciones originales logra el grado de master of music in composition: Mms., con sus obras: Composiciones Nativas (música concreta para instrumentos nativos del Perú) y música de Cámara: Kanon Expansivo (octeto para cuerdas y maderas) y cuarteto de cuerdas DDDD, estrenadas en Londres bajo su dirección.
Ha compuesto música para cine con éxito internacional (largometrajes Expropiación, Gregorio) Realizó dos grandes conciertos por la paz en el Perú:
“Marcahuasi 88, Encuentro por la Paz”: estrenó su obra Canto a Marcahuasi, en la meseta del mismo nombre, a 4000 metros de altitud, siendo por esto considerado un record mundial. “El concierto Nasca, Encuentro por la Paz 1991”: realizado en la cercanía de los famosos geoglifos de la Cultura Nasca. Estrenó su obra Canto a Nasca, en la que integra antaras Nasca de cerámica, instrumentos musicales arqueológicos únicos en el mundo, con instrumentos nativos, populares y electrónicos.
Actualmente trabaja en la orquestación de estas obras, así como su Canto a Chavin, para gran formato Sinfónico Coral, en forma de poemas sinfónicos, con letra y música de su inspiración motivado por el extraordinario legado artístico de ancestrales Culturas del Perú.


Con semejante currículum no puedo entender que es lo que le ha pasado. según sé por referencias que sus primeras grabaciones son muy buenas (prácticamente desaparecidas), muy experimentales. De hecho, tuve la oportunidad de ver el documental de Marcahuasi 88 y la música me pareció impresionante, bastante tribal y psicodélica, algo que extrañé mientras escuchaba las piezas de lo que él llama electrónicamelódica. Lo que presentó tenía todos los tópicos presentes en la new age: las pretensiones espirituales, acurrucadoras, la búsqueda de un origen, rollos conectados con el cosmos y demás. Sólo faltaba mencionar a los ovnis. Una música melódica casi hasta el hartazgo, con arreglos muy simples, casi de jingle por momentos, con proyecciones visuales de microcosmos y visiones siderales. En todo caso, me quedo con algunos fragmentos de su pieza final Stela, básicamente porque hizo algo que no había hecho durante todo el show: no ser complaciente. Del Pozo, saturaba su sintetizador hasta provocar un ruido violento que sin duda desconcertó al público asistente que no había ido para escuchar cosas extremas, de hecho, había gente tapándose los oídos completamente horrorizados. Lástima que no durara mucho el escándalo sonoro. Si los hacía abandonar el lugar le hubiera aplaudido.

*

En realidad el caso de Arturo Ruiz del Pozo es bastante recurrente entre otros músicos que han tenido inicios muy psicodélicos experimentales y luego han derivado en una música sumamente complaciente conectada con la new age. Desde Klaus Shulze, hasta los Tangerine Dream, Ash Ra Tempel, Cluster, Silver Apples, etc. Mucho tiene que ver el cambio de instrumentos, los sintes analógicos tienen un sonido diferente a los digitales, pero no creo que eso sea razón suficiente, tampoco el consumo o no de drogas, tampoco que se hagan más viejos y pierdan la vehemencia inicial, creo que tiene que ver con que ya no tienen mayor interés por cuestionar hábitos. ¿Por qué sucede eso? buena pregunta que no voy a responder.
Sólo puedo decir que en la new age no hay experimentación, no es música que busque un espacio o un código diferente, sino que es música que se asume como parte de un espacio y un código diferente, es música que ya alcanzó su objetivo, y ya no tiene más fin que repetirse y repetirse. Un peligro presente en todo aquel que siente y cree que alcanzó el ideal, si es que eso es acaso posible.



Thursday, August 19, 2004

Fuimos felices

El aburrimiento limeño hizo un alto el martes por la noche durante la presentación del disco Vamos a ser felices. Hace tiempo que quería juntar en una fecha a todas estas bandas, de hecho, me hubiese gustado que todas las que integran el compilado toquen en una especie de festival, no descarto esa posibilidad, aunque por lo pronto, no deja de ser sólo una idea.
La tocada fue muy heterogénea, las bandas eran muy distintas entre sí, pero habia una conexión entre todas, creo que tenía que ver con que había mucho de noise en las propuestas. Tocaron sólo 4 bandas: Lego, Serpentina Satélite, Liquidarlo Celuloide y Zetangas. Quematuradio decidio no tocar porque en ausencia del vocalista debían replantear algunas cosas y al parecer ya no hubo tiempo para hacer los ajustes, así que ni modo.
Para cuando Lego empezó ya había bastante gente en el bar La noche, era la primera vez que tocaban en un concierto y les salio bien. Sonaron bastante sucios pero eran muy melódicos, le hablaban al público y se divertían, era casi como si tocaran para sus amigos, hicieron un cover de magnetic fields, sonó bien lo fi, ni siquiera lo habían preparado, se les ocurrió simplemente. Tuvieron éxito entre el público, eran graciosos, tenían carisma, y eso era un punto a favor. A los más radicales les pareció demasiado nerd. A mi me divirtió.

Luego subió Serpentina Satélite y la hicieron. fue su noche, tanto así que el local les pidio que tocaran proximamente. de hecho, cuando tocaron fue el momento donde hubo mayor cantidad de público, con las escaleras llenas y gente de pie. Definitavemente Serpentina atraviesa un gran momento. Pese a que sus canciones son largas y densas (tienen mucho de shoegazing y psicodelia) saben crear climas bastante envolventes y conectar con el público, debe ser tal vez porque tienen una limpieza formal que permite que sean apreciados como músicos, sin exceder ni abusar de los efectos, realmente suenan muy bien. Les pedí que tocaran solo 30 minutos (o sea, sólo 3 temas) pero se mandaron cerca de 40 tocando uno más, no los iba a cortar, a la gente le gustaba y ellos estaban embalados. Para la gran mayoría lo mejor de la noche.
De ahí llegó el turno de Liquidarlo Celuloide, una banda que en vivo ha ido mejorando cada vez más. Sucede que el sonido de liquidarlo en los discos resulta dificil de realizar en los conciertos, de hecho, de todas las veces que los he visto, jamás les he escuchado un tema que esté en los discos (en realidad creo que siempre hacen algo distinto). La propuesta en vivo es distinta debido también a la inclusión de nuevos miembros al proyecto. tanto el baterista como el guitarrista han incorporado un sonido diferente al que hay en los discos, que es música más procesada y de producción básicamente individual.
El concierto fue muy intenso, como me decía un amigo, a pesar de la inmovilidad de la banda hacían un ruido estrepitoso, como si todo se estuviera desbaratando. Realmente estuvo tan fuerte que la mitad del público abandonó el lugar totalmente desconcertado por el vendaval de ruido (guitarras hiperdistorsionadas, un baterista al borde del colapso nervioso y un tecladista totalmente hipnotizado con sus propios drones primitivos) que les caia encima. Para los más radicales lo mejor de la noche.

Al final, cerca de la una de la mañana, y con una baja considerable de público subio Zetangas, tal vez lo mejor sin saberlo. En realidad la banda era el nuevo proyecto de Zetangas, quien había llamado a Ionax y al chico que toca en Norvasc, el resultado tenía mucho de noise, pero con arreglos de guitarra muy estilizados, cortesía de Zetangas, que le daban cierta cuota jazzera al sonido. Por otro lado, fue el único grupo que no usó baterista y más bien secuencias y un sinte. Realmente bastante bien y muy diferente a lo que suele hacerse por aquí, una pena que pocos lo apreciaran.

Me siento satisfecho, desde el punto de vista técnico y musical todo fue una maravilla. Para ser martes la acogida del público fue buena (aunque en realidad esperaba a mucha más gente). Me han dicho para organizar otro concierto en La noche, que sería en octubre. En principio para presentar el segundo número de Autobus (en realidad, si esta vez no consigo que me presten equipo desistiré de la idea, alquilarlo salio caro, sirvio, es cierto, pero me dolió el gasto). Por lo pronto las mismas bandas volverán a tocar el 8 de setiembre en un concierto que será totalmente gratis en el centro cultural de españa (tampoco sé como haré con el equipo).
Luego del concierto, junto con los sobrevivientes (valga decir, tres amigos) fuimos al bar juanitos donde no estuvimos más de una hora, luego caminamos por barranco hasta que se hizo de día y me encontré un dado en el suelo. Uno de mis amigos dijo, eso es buena suerte. Me quedé pensando. Ojalá que eso sea cierto porque en verdad que quedado muy bajo de fondos.

Wednesday, August 11, 2004

Ocupa mi tiempo

el concierto de presentacion del disco Vamos a ser felices es el martes 17. me esta quitando tiempo pero todo bien. toca serpentina satelite, liquidarlo celoluide, quematuradio, lego y zetangas. este es el afiche que hizo mauricio.