Rendezvous
A Dean Wareham hay que construirle un altar porque gracias a él, el mundo es menos horrendo. Finalmente pude escuchar Rendezvous, su último disco con su banda Luna y me ha emocionado bastante, en realidad que gran disco, que digo, que maravilla de disco, pero como dicen todos y yo también repetiré, ya nos tiene acostumbrados. Al escucharlo he sentido un aire fresco sacudirme como si la primavera entrara por mi ventana en un momento inesperado. No se puede ser el mismo durante el día luego de escuchar una canción como “Malibu Love Nest”. Después de eso todo debería de salirte bien. Es una canción preciosa, creo que de las mejores que ha compuesto, de las mejores que le he escuchado.
Sarum Hill Noise Collective
No tengo mayores referencias del año de edición de este ep de dos temas, aunque al parecer se trata de una grabación perdida de los 80s. Sarum Hill Noise Collective es lo más interesante que he escuchado últimamente si de ruidos se trata. Golpes anárquicos sobre metales de diversos timbres y tamaños, pitillos electrónicos, y gritos malsanos (un poco en la línea de los Swans). SHNC tiene más de improvisación, y por lo tanto más que el resultado lo que importa es la experiencia del caos, la dinámica anárquica, la situación antes que la pieza terminada. Suman elementos pero siempre evitando llenar todos los espacios, pues aunque parezca paradójico el silencio es fundamental en el discurso de Sarum Hill, es importante para escucharse y para hacer sentir el ruido en toda su dimensión. Porque la caída de un alfiler también puede provocarte pánico, también puede ser reflejo del caos.
I Am a Bird Now
Primera vez que escucho al neoyorquino Antony & The Johnsons. Su reciente I Am a Bird Now me ha dejado una grata impresión. Es una suerte de pop manierista (su voz puede resultar escandaloza para algunos), pop para divas de Hollywood cantado por un individuo que no esconde que las toma como referencia, como sus diosas. En sus líneas hay ambigüedad y búsqueda de amor, renuncia y proclama de libertad, a veces cae en el melodrama pero hay algo que lo trasciende, y es la forma como su autor compone y mira su propia tradición, en líneas generales se puede decir que la mira con nostalgia, como si quisiera estirar ese tiempo de divas y música de enamorados (hay una filiación apasionada con el soul, la música de cabaret y el blues) hacia las coordenadas donde actualmente se encuentra, y desde allí todo se ve distinto, distante y artificioso, pero no por ello menos especial. Es lo que le llaman sensibilidad camp o para efectos estética de la nostalgia. Y en Antony & The Johnsons esta nostalgia brilla como escarcha sobre la cara y se convierte en canción. Mi favorita: “My Lady Story”. La portada del disco vale por mil palabras. Por si fuera poco, tiene como invitados a Devendra Banhart, Lou Reed, Boy Beorge y Rufus Wainright.
Delirios Krónikos
Inquietante banda peruana de los años 80s. Pasado el tiempo suenan más actuales aún. Su reciente inclusión en el tributo a los españoles Aerolíneas Federales deja en claro su parentezco con el pop ibérico de los 80s pero también advierte que, como con la banda de Miguel Costas, lo importante en los Delirios es el juego, la irreverencia. Ciertamente están enmarcados en las filas del discurso punk reinante en la emergente movida subte local de aquel entonces, una movida que también dio a conocer a bandas como Narcosis, Leuzemia, Guerrilla Urbana y Autopsia, de ahí que el imaginario de los DK se nutra de denuncia social pero hay que ver como lo hacen. Canciones como “Danza Ondulante” sintetizan ese desencanto y encapsulamiento de una generación que se sumerge inevitablemente buscando sus propias respuestas, sus propias salidas. Quizá la cancion más emblemática de la movida subterránea, aunque ciertamente no la más difundida, quizá porque sus códigos sonoros poco tengan que ver con el punk y más bien con la canción pop en su ascepción más sublime, una verdadera joyita a la que su vocalista Lily sabe sacarle ese brillo que el pop local actual pocas veces alcanza. “Coca Cola es así” es quizá mi favorita. Si uno la escucha bien encuentra allí un ejemplo de lo que luego los grupos de indie rock nos han enseñado hasta el hartazgo. Pero estamos en el 85, y ese sonido efervescente y refrescante de guitarras de los DK no puede evitar traducir las inseguridades de su tiempo, escuchen con que convicción gritan: ¡muerte prematura, genocidio de un pueblo, miseria general! De lo mejor que nos dejó nuestra movida subte.
Monday, June 13, 2005
Mis discos de la semana
Saturday, June 11, 2005
Pasarela
El escenario del Eka Bar es quizá el único en Lima donde actualmente cualquiera puede ir, subirse y hacer lo que se le venga en gana. El último miércoles hubo concierto allí con Liquidarlo Celuloide, Reisser, Christian Galarreta y Explorador Windows. Cuatro propuestas distintas entre sí. Mientras lo de Liquidarlo es noise de guitarras y de teclado, con incursiones de voz, lo de Reisser es viejo techno ochentero típico del gigantesco pathos nostálgico tan propio de los limeños, lo de Galarreta es noise digital y lo de Explorador Windows se mueve entre los guiños al sonido de la disquera Warp y la electrónica Fashion TV.
Esta vez no hubo mucha gente como en anteriores ocasiones, pero fue interesante ver en vivo a Juan Diego Capurro y su Liquidarlo Celuloide, si bien el sonido de la pista y del teclado estaban muy altos, por lo que la guitarra de Valentín Yoshimoto casi ni se sintió, logró generarse una atmósfera bastante densa y cargada, caótica y oscura, suficiente como para revolverte el estómago o hacerte sentir como un condenado en pleno paredón. Ruidos de algo así como un loop de batería (no era muy definido por la baja calidad de audio, no sólo del equipo sino de su pista) y pitillos salían disparados de un parlante, sobre ellos Capurro aumentaba sonidos con su teclado (sus temblorosos dedos iban de un lado a otro siempre pegándole a la tecla más chillona que apareciera en el camino), luego Juan Diego usó su voz como siempre lo ha hecho: algo así como “oh tengo dolor de cabeza” y apesadumbrado soltaba sus insanos gemidos llenos de tortuosa angustia existencial. Intenso aunque desesperante. Hay que tener el alma negra para apreciarlo mejor.
Reisser se presentó sorprendentemente diciendo “Hola, yo soy Reisser”. Después de mucho tiempo que veo a un músico electrónico saludar al público. Como ya dije lo de él era la nostalgia, revivir el sonido de Depeche Mode, no leerlo ni interpretarlo, simplemente hacerlo, traerlo del pasado o mejor dicho, regresar a él. Funcionaba mejor cuando no cantaba. Sus programaciones eran pulcras más no esteticistas, no era obsesivo con los detalles y era la sencillez de su sonido lo que me parecía interesante, porque aún en esa sencillez su música resultaba efectiva. Quizá si explora más en esa simpleza pueda hallar salidas un poco más interesantes que su filiación al techno 100% ochentas (al que dicho sea de paso no le tengo ningún asco, me encantan los Pet Shop Boys, OMD y Depeche Mode, pero ya párenle con eso que aquí suena hasta el hartazgo)).
A Galarreta no pude verlo. Me dijeron que estuvo bien y que se voló un parlante. Mientras él saturaba su laptop yo estaba entretenido conversando con Eliana Dos Chicas sobre la moda y el rock. Le contaba que una de las cosas que más me impactaron de niño fue ver a un dark. Era fines de los 80s, yo tenía 7 u 8 años y estaba caminando por una calle de Breña con mi papá, cuando en eso me topo con una puerta donde había un montón de gente vestida de negro. Un tipo, lo recuerdo nítidamente, vestido con camisa blanca y pantalón negro ajustado, los ojos delineados, los labios rojos y un mechón de cabello tapándole media cara. Me pareció un fantasma, y su mirada me asustó por varios días. Siempre pensé al respecto, siempre veía a metaleros, a darks, a subtes en general, en fin. Siempre me llamaban la atención las vestimentas, siempre pensaba: de grande me vestiré así, de negro y con mi cabello largo. Pero con el tiempo todo eso me pareció ridículo y me apena nunca haber vivido algo así, esa experiencia en la que tu look está relacionada con tu forma de ver la vida, cuando puedes definirte a partir de unos trapos que llevas encima. de hecho cada quien puede vestirse como le de la gana y allí hay un rasgo diferenciador, tu ropa habla de ti, pero que pena que la vestimenta de los metaleros y los góticos haya terminado por ser una caricatura. De hecho sigo pensando que es fabulosa pero de sólo imaginarme vestido así me siento ridículo.
En realidad pensaba en otro tipo de look, en la postura ideológica que puede tener un look. No sé si eso será posible pero me agradaría que se diera. La vanidad como un gesto político. El dandysmo como revolución, si fuera posible...
Los peruanos tenemos un gusto raro para vestirnos. O siempre radicalmente escandalosos o siempre los colores grises, azules, negros, pasando desapercibidos, siempre tristes, siempre llenos de caspa y enterrados bajo la neblina.
Curiosamente, justo recordando el 5 a 0, y el 0 a 0, pensaba en toda la prensa que se llevan los futbolistas peruanos que juegan en el exterior, a raíz de las prendas que llevan puestas. La verdad no lo entiendo, será que no entiendo las modas actuales pero francamente esos trajes de Farfán, Pizarro, Palacios y Guerrero me parece que deben ser de lo más berraco que hay en la moda europea, esos pantalones llenos de parches, las zapatillas gigantescas, el polito pegadito, los pendientes de diamantes y las gafas oscuras es de lo más kitsch que he visto en mi vida.
Volviendo a lo del concierto. Tenía curiosidad por ver a Explorador Windows, quien le ponga un nombre así a su proyecto o debe andar bien despistado o debe estar usando algún tipo de metareferencia de lo más compleja.
Pues no sé. Lo que vi me pareció interesante, como dije, si se deshacen de ese cantante o al menos le dicen que se calle durante la tocada pues todo bien. Los mejores momentos del cuarteto eran cuando todo se volvía un viaje lleno de ritmo, sonidos escurridizos, delays, en general buenos momentos dance que se deshacían cuando el cantante abría la boca. No sólo por las pastruleadas que decía (en algún momento no sé como relacionó a Vallejo, los tronchos y el espacio) sino porque su voz era simplemente fea y en una rompía toda la armonía que alcanzaban. Quizá un delay o un vocoder allí lo pueda arreglar. En fin, habrá que ver como evoluciona EW, me han dejado con expectativa.
Tuesday, May 31, 2005
El burdel
Si no me equivoco quedaba en la avenida Colonial, de las cuadras que están camino al cercado. Por fuera uno no podría sospechar nada, sólo ves una puerta inmensa como de una cochera donde los autos entran y salen continuamente. A ese lugar lo conocen como El Trocadero, y es hasta donde sé, uno de los prostíbulos limeños de mayor concurrencia, de hecho no hay taxi que no lo conozca, más de una crónica policial se ha escrito teniéndolo como escenario. Lo llaman el prostíbulo del pueblo.
Al entrar te encuentras con una especie de estacionamiento de gran escala, un autocinema sin cine a la vista. Lo único que tienes delante es una suerte de restaurante y una entrada a dos puertas enrejada con una iluminación llamativa, decenas de hombres merodeando el lugar y algunas mujeres con bolso saliendo apuradas. La entrada está justo allí, vigilada por un tipo de gorra quien reparte los tickets. Son 13 soles el derecho al ingreso, corre por cuenta propia el arreglo con las chicas, aunque la tarifa se mantiene estable en 20 soles por sesión, a menos que les exigas a estas alguna pirueta extra, por lo cual el precio se incrementa. Una vez que pagas atraviesas un pequeño pasadizo y finalmente estás dentro. Frente a tus ojos aparece aquel ser voluptuoso del que tanto hemos oído hablar, ese monstruo de las mil puertas que llamamos burdel. Se escuchan cuchicheos, las radios sintonizando estaciones de salsa y merengue, las chicas llamándote con sus voces escurridizas pero tentadoras. Es dificil recorrer el lugar, el nerviosismo es normal frente a tantas mujeres semidesnudas bañadas de luz roja, además que tienes que actuar como si no fueras un novato en estas cosas, como si estuvieras dispuesto a irte del lugar sino encuentras a ninguna que te convenza. Pero bah! sabes que no lo vas a soportar, que una vez dentro ya pisaste la trampa y que ya debes estar más mojado que una humita al vapor. Tu inseguridad te avienta a tomar una decisión.
Hay de todo en el lugar. Según dicen los que saben las horas punta son entre las 6 y las 9 de la noche y recomiendan estar allí en ese lapso de tiempo pues tendrás mayor opción de tentar a las más codiciadas, esas que provocan filas de filas, y que se han encargado de crear un mito de sí mismas, esas que todos conocen por sus apodos: La Exótica, La Lunareja, La Diabla, La Bella, La Pelirroja, etc.
Una mirada al vuelo te hará notar facilmente que la oferta es heterogénea. Están las maduras, aquellas mujeres un poco toscas y ya entradas en años pero aún atléticas, están en sus puertas con un cigarro en la mano, por lo general siempre conversando con la vecina. Luego están las antisociales, aquellas que suelen tener la expresión amargada, las hay también obesas, para los que buscan aventuras peso pesado. Están las enigmáticas, aquellas que nunca salen a la puerta y sólo las puedes ver mirándote de reojo desde adentro de su cuarto o a través de sus ventanas. Y están las sonrientes, las carismáticas, aquellas que parece que conocieras de toda la vida, a las que te les acercas y saludas y te responden con mucha amabilidad y sencillés. De estas últimas algunas suelen ser simpáticas, otras muy bellas, una que otra simplemente despampanante. Pero el problema aquí es el tiempo. Tienes que esperar a veces hora y media si quieres acostarte con alguna de ellas. La espera puede valer la pena pero mientras haces tu cola otra te hace el habla y como eres tan débil terminas aceptando y dices, bueno, no está mal tampoco.
La Bella era una de las más sonrientes. Al entrar a su habitación la luz roja lo iluminaba todo. Absolutamente todo, su velador, los objetos esparcidos por allí, una pequeña radio, las paredes sin ningun decorado. Tienes que pagar primero antes de cualquier servicio. Bella te explica las ofertas.
Una vez que tiene el dinero lo guarda en su bolso y te pide que te quites la ropa mientras ella hace lo propio. Va hacia el baño y orina, casi como un ritual. Te va dando algunas indicaciones, mientras se hunta un gel que evita las fricciones dolorosas, o al menos eso creo. No hay problema con los preservativos, su cartera tiene tantos como caramelos en una piñata. Tu le haces la pregunta que siempre tuviste en la cabeza: ¿tienes carné de sanidad? Ella te dice que sí, que todas en ese lugar tienen carné de sanidad, que todas se hacen sus chequeos constantes.
De hecho, Bella es muy cuidadosa con su salud, te pide que te asees antes de empezar cualquier cosa. Ella misma se encarga de lavarte con especial cuidado, y jamás pero jamás se atrevería a tener sexo sin protección, ni aunque le pagues cinco veces más y en dólares.
Bella te pide que te eches sobre la cama. La rutina es como en las películas pornográficas, aunque tú la puedes variar si tienes más imaginación que ella, lo cual dudo. Bella se echa talco sobre el cuerpo y también sobre tus manos, eso evita que la aprietes y la hagas doler, tus manos se resbalan inevitablemente, mientras ella finge, supongo, que la excitan tus caricias.
Mientras tienen sexo, puedes notar lo mecánico del asunto. Es ágil, todos sus movimientos parecen haber sido ejecutados mil veces, la mejor actriz del mundo, si hasta grita como si en realidad sintiera placer.
Una vez derrotado sobre la cama, ella se levanta y se encarga de la limpieza. Mientras eso ocurre tu le puedes hablar. Como a pesar de todo sabes que no eres tan torpe, le preguntas que tal. Ella no te va a bajar la moral, y busca siempre una virtud. Te dice cosas como: “tienes muchas posibilidades”. Como ya tienes un poco más de confianza le hablas de ti, le dices que eres editor de una revista y le hablas de la música esa que te gusta y ella no entiende pero te escucha. Te dice que puedes traer tus discos y escucharlos, hay clientes que lo hacen (mentalmente haces una lista de posibles discos: a ver, el Buy de Contortions, el Fly de Yoko Ono, el Vision Creation New Sun de Boredoms, alguno de Sun Ra). Luego le preguntas que hace, ella te dirá, trabaja porque es madre soltera. Evitas los dramas, ella te promete que algún día se retirará de esos mundos. Tu la miras y piensas para tus adentros, ¿quién eres para que te prometa eso? Uno más de los que estuvo esa noche por allí. Ella te cuenta de sus experiencias más celebres, te habla de un cliente empresario que es uno de los pocos con los que realmente se ha sentido “complementada”. En eso la llaman por teléfono. Tiene una cita en algún lugar de Lima. Tu ya tienes la ropa puesta y te vas no sin apuntar su teléfono para eventualidades futuras. Sales junto con ella. Se despide con dos besos y corre apurada haciendo mover su bolso. Uno que otro parroquiano con cara lánguida pasa delante de ti.
Cruzas la reja y tomas un agua mineral antes de cruzar la puerta de la cochera. Al salir del lugar ves una ciudad oscura. Ningún alma por allí. La avenida Colonial como un desierto. Las luces apagadas, y unos taxis que salen como anfibios del mar a la superficie. Así como tú, que nuevamente enrumbas hacia algún otro destino, quien sabe. Todavía es temprano. Esta historia continuará.
Tuesday, May 17, 2005
Que buena concha
He visitado este lugar antes. Su infraestructura es bastante singular, sobre todo por el escenario en forma de concha. El viernes piensan traersela abajo. No Falten.
Thursday, May 12, 2005
Tres son multitud
GABRIEL CASTILLO / ROLANDO APOLO
Erebo
Aloardí
Que agradable que resulta al oído este debut de Gabriel Castillo y Rolando Apolo. Fluctuando entre el noise líquido de los Loveliescrushing y la glitchtrónica pop del último Fennesz, la música de esta dupla, tan invernal como romántica, se distingue por sus climas distendidos y cálidos, por su estado calmo pero incesante, por su ruido conmovedor. Como un río humeante que se sale de su cauce, así viaja la música del dúo. “Eolípila” o “La inmovilidad de los objetos sólidos (visión ordinaria)” y sus efectivas murallas de noise guitarrero y digital, dejan en claro el talento de Castillo y Apolo para la creación de paisajes sonoros en donde las emociones se fusionan con el crujiente y gaseoso sonido del error y el feedback, dando como resultado una música tan apasionada como hermética y fantasiosa, todo un vendabal de sonido que no para sino hasta que se extingue.
Un dato curioso: según la información adjunta el disco ha sido concebido en cabinas públicas de Internet.
Erebo ha sido producido bajo la escudería de Aloardí, sello independiente de Christian Galarreta, que viene preparando el nuevo material de Antonio K19 (correspondiente a su alter ego como Pychulator) y el debut de un proyecto de noise extremo que responde al nombre de Cristo Demoledor.
(Mail: mataloya69@hotmail.com)
LUNIK
Portanube
Internerds
Breve e ilusorio. Desvanecedor, amor a la indefinición. Un juguete sónico. El ethereal noise de dormitorio de Lunik, seudónimo de Roger Terrones, es una de las propuestas más singulares surgidas en los últimos años en el ámbito local. Inicialmente con un tiraje de cinco copias y un empaque artesanal, Ovo-ovni (2002) circuló secretamente en el circuito underground llamando la atención por el uso de aspiradoras y un tratamiento hiperlow fi que de tanto aire conseguía crear capas sonoras bajo las cuales, sonidos de guitarras procesadas y la voz folkie de Roger liberaban melodías que se perdían en lo efímero de sus casi canciones. Los vínculos con los Flying Saucer Attack del Further podían hacerse bastante evidentes, sin embargo se hacía presente en Lunik una tendencia hacia lo inacabado y lo puramente esbozado. De hecho debe considerarse Ovo Ovni como un experimento, un disco inconcluso, un previo hacia lo que más tarde su autor iría a preparar. Escala de pseudo-colores (2005) sin representar ningún cambio sustancial en su modo de operar, busca sí delimitar la fantasía a modo de canciones que flotan en su propio universo radicalmente neblinozo y fugaz, dejando de lado los divagantes e informes jammings de su primera aventura. Escala... hace de su brevedad la esencia misma de su mundo y en donde la melodía, por más que se ahogue en el aire espeso que la cubre, resalta como hilo conductor, en un camino intimista por donde su autor traza garabatos sonoros, delicados y volátiles. Son los tiempos de la grabadora reportera como pescadora de sueños. Eso sí, los remixes incluidos me parecen prescindibles.
Ambos discos han sido editados conjuntamente por Internerds bajo el nombre de Portanube. Mejor título no podía tener. Pueden ser descargados gratuitamente a través de la página del sello. (Mail: gavrilprinzip@hotmail.com) (www.internerds.org)
PESTAÑA
Pestaña
Ya estás Ya
Tras dejar su proyecto gabber, Leonardo Bacteria, otrora líder de Insumisión, incursiona ahora en lo que él denomina “electroestupidez”, adaptación de lo que se conoce en España como Plaka Plaka, technomierda o para hacernos una idea mejor: una suerte de electroclash trash a la española. El electrobaboso de Pestaña se nutre del universo irónico y absurdista de sus amados Aerolíneas Federales así como del tecno de Aviador Dro y evidentemente de proyectos actuales como Superputa, La monja Enana y afines, que desde hace unos años vienen dando que hablar dentro del circuito independiente español debido a una aparente reinvención del espíritu kitshpunk de la movida madrileña ochentera que en ellos se encarna. Bacteria se apropia de esos referentes, o más bien esos referentes se apropian de Bacteria, y dan como resultado esta electroestupidez que se mata por ser divertida. En realidad tiene momentos de superficialidad bastante logrados. De hecho recuerdo alguna vez a Leonardo decir que había compuesto un tema llamado “Odio el post rock” y un poco el asunto va por allí. Es un disco provocador, hasta cierto punto “Con premeditación”, como reza el cover de Aerolíneas Federales que sirve de apertura. Y es que lo que tiene de pastiche Pestaña lo tiene por hastío, de ahí que en el disco se perciba una frescura atravesada por una rebeldía fatigante. Es un disco que nace de la necesidad de hacer frente con sorna. Y en la burla hay exasperación y excitamiento, como si te sacaran la lengua de la cólera. A destacar la voz de Diana Exorcism, su joven vocalista, que resulta tan insinuante como lobotomizada. Todo en su voz se vuelve banal, barato, burdo, estúpido. Sea lo que sea lo que diga no puede ser tomado en serio.
Creo que su sola existencia es de por sí un plus, Bacteria ha hecho el disco más deliberadamente cómico de la historia del pop local. Y mi debilidad por el humor me hace ver en este debut virtudes que hace tiempo esperaba encontrar. Sin embargo aún quiero escuchar más. El disco se me hace corto, y no precisamente por su duración. Simplemente quiero más. Quiero babosada más radical. (www.pestapop.4t.com )
Oe
He empezado a leer un libro de Kezamburo Oé llamado Una cuestión personal. He avanzado unas 40 páginas y hasta el momento todo lo que siento al avanzar es una fuerte sensación de nausea. Todo en ese libro es autolástima convertida en una adicción morbosa. La novela relata la historia de Bird, un tipo con cara de pájaro que se entera que su esposa ha dado a luz a un ser anormal. Y tienen que ver las cosas que experimenta Bird. “Soy el padre”, dice al presentarse en el hospital, “Soy el padre del monstruo” dice para sus adentros. “¿Quiere ver a “la cosa”?” le dice el médico en una escena soberbiamente escalofriante. Lo que sigue es insospechado pero dudo que la cosa mejore. La historia va de mal en peor.
Tuesday, May 03, 2005
Internerds
Nuevo site de Internerds ahora con los discos de Lunik y un maxi de Vavas, además de algunos bonus de regalo. Ya comentaré más. Lo cierto es que mañana miércoles en el Eka bar se festeja el relanzamiento de la página. Nos vemos allí.
El night club
El barrote medía unos dos metros aproximadamente. Alrededor, las paredes estaban cubiertas de espejos o de pliegos de platina sobre los que caía la luz rojiza que iluminaba el escenario. Encima de él se contoneaba semidesnuda la bailarina de turno ante la mirada desorbitada, los aullidos y sonidos simiescos de los espectadores.
No recuerdo el nombre del lugar pero es uno de esos locales que abundan por el centro de Lima (básicamente en la zona de Colmena, Quilca y Cailloma, entré a uno ubicado en Colmena) y que llaman la atención por sus insistentes pregoneros que gritan: ¡A sol la barra! Ante el aburrimiento de una noche que estaba condenada a terminar temprano decidí ingresar a uno de estos locales ante la seductora oferta de “show doble”. Todo por un sol. No estaba mal, me había comido una hamburguesa por el mismo precio una hora antes cerca de allí. No tenía nada que perder.
El lugar era pequeñísimo, y un letrero sobre la pared lo confirmaba: “capacidad para 60 personas”. Adentro uno se sentía como en esas cantinas en donde el público masculino se ha reunido para ver el fútbol o el box.
Salvo las paredes que circundaban el escenario, pese a la oscuridad podía observar que las demás estaban cubiertas de toallas con imágenes de chicas en ropa de baño. Todo el tiempo veías a un mozo desplazándose con una botella de cerveza, el mismo que también se encargaba de pedir los tickets a los comensales. Desde mi sitio podía ver el cuarto de baño de donde salían las chicas, estaban duchándose y cambiándose, al menos tres en un espacio de cuatro metros cuadrados. Además de la jauría que estaba adelante, otros individuos se divertían en la parte de atrás seduciendo a las bailarinas que caminaban en ropa mínima en busca de más acción y más dinero.
Cuando llegué lo primero que vi fue a una bailarina contonearse de manera extraña, estaba mareada no sé si por el alcohol o por el cansancio. Lo cierto es que perdió el equilibrio y se desparramó fuera del escenario. La ayudaron a levantarse. Media hora después volvería a caerse sobre piso al intentar subir por unas escaleras que conducían a los cuartos en donde se realizaban los shows privados.
Esa noche vi a unas 4 chicas quitarse la ropa. De hecho no era mucha la que tenían puesta encima, por lo que sus faenas eran breves, siempre acompañadas con música tipo “Mesa que más aplaude” o algún tema de Thalía. La relación que generaban con el público era muy singular: había fricciones, algunos tipos las cogían y no querían soltarlas, entonces algunos tenían que meterse para liberar a las mujeres de los caníbales. Pero ellas también respondían con cierta violencia. Se acercaban y los provocaban sabiendo que ellos no podían pasar de los roces, a veces los golpeaban, los tomaban del pelo y sobaban sus rostros sobre sus senos y pubis. No había mucho erotismo sino más bien era una especie de prueba de resistencia: si ellas eran muy cándidas se las comían vivas, tenían que ser un poco malas, agresivas, salvajes, tenían que demostrar que ellas también le podían pegar a alguien. Las chicas no tenían precisamente el cuerpo de Tula Rodríguez pero creo que querían parecerse a ella. Había algo de estética de vedette en sus portes. Aunque de hecho se extrañaba algo de carne en sus cuerpos. Sí, no eran muy atractivas cuando uno las veía como dios las trajo al mundo, al menos no desde mi sitio.
“A que hora salen las chicas o quieres que yo baile calato” gritó un tipo de unos cuarenta años. En mancha soltaron la carcajada. Y luego salió una chica de botas blancas y tanga celeste. Era la cuarta y última que vi esa noche. Luego salí y caminé por Colmena en dirección a Wilson. Había un par de Serenazgos por allí, felizmente. No es una zona muy divertida, menos a la una de la mañana. Lima suele ser sorpresiva por esos lares. Pese a la aparente calma, las turbas de pirañitas y delincuentes siempre merodean el lugar. Uno camina por allí con una sensación de alerta, algo puede pasarte si te descuidas. Pero ya nos hemos acostumbrado a eso. Es una relación extraña, en medio de ese peligro hay quienes se excitan también.
Creo que es el lugar y las circunstancias lo que hacen de estos locales nocturnos espacios especiales, en donde lo que uno observa no se desvincula de lo que uno vive. A veces son tan naturales que al estar adentro, uno desea, al menos, un poco más de maquillaje.
Thursday, April 28, 2005
Alegra la cara
La noticia del día es que Leonardo Bacteria ha editado finalmente su disco debut como Pestaña y el esperadísimo tributo a los españoles Aerolíneas Federales.
Aerolíneas Federales es una banda gallega de mediados de los ochenta muy poco conocida en el Perú, de hecho no es sencillo conseguir sus discos por aquí. En mi caso fue por insistencia del propio Bacteria (que desesperante podía llegar a ser) que decidí conseguirme todos los discos de la banda de Miguel Costas, gracias a la cortesía de Miraelpendulo.
Mi sorpresa fue rotunda, Aerolineas era una banda que tenía una frescura e irreverencia que te enamoraba, que te alegraba la cara y que ha hecho de sus cuatro discos verdaderas obras de culto, que constituyen, junto con Alaska y Pegamoides, una influencia decisiva para toda la marea de indie pop español actual y, bueno, para el plaka plaka también.
El tributo “Alegra la cara”, congrega bandas de México (Piscina, Las Licuadoras, Dixybait), de España (Postura 69, Indigo, La monja Enana, Los desgraciaus, Tecnicolor, L-kan, Insulina and the ponny girls, Las desis, Focomelos, Los fulanitos de tal, Malahora y Cecilia Ann), de Chile (The casets), de Argentina (Que out) y de Perú (Pestaña, Ropa Interior de Alpaka, Los escuza y Delirios Krónikos).
Muchas de las bandas españolas son de lo más curtido del plaka plaka y el techno pop español actual, como el caso de La monja Enana, Focomelos, L-kan e Insulina and the Ponny Girls. Pero es Cecilia Ann, (delicado pop guitarrero y quienes editaron un maravilloso disco llamado Suenacuento) los que se llevan las palmas por el lado español con su pulcrísima versión de “No me beses en los labios”. El propio Pestaña, los argentinos Que out y los mexicanos Piscina son también de lo más simpático del disco, que en general está bien parejo.
Pero la sorpresa la constituye la aparición de Delirios Krónikos, con una convulsiva versión de “No me gusta bailar”, registro que data del año 86. Tema grabado con la formación completa de esta fundamental banda punk peruana, cuyo único y buscado demo esperemos sea pronto reeditado.
Bacteria cuenta que los Aerolíneas se han vuelto a juntar. Esperemos, soñar no cuesta nada, que aterricen en tierras peruanas alguna vez.